Vigilancia remota en conjuntos residenciales en Colombia:el debate que llega a las asambleas
La vigilancia remota llama la atención en conjuntos residenciales y abre una discusión clave sobre seguridad y costos de administración para este año.

La vigilancia remota aparece como una alternativa para reducir costos en la cuota de administración en propiedad horizontal.
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Por lo general, el mes de marzo se ha considerado como uno de los meses más importantes para la gestión administrativa y contable en propiedad horizontal, pues es el mes donde los administradores de estas copropiedades realizan las famosas asambleas generales.
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Sin embargo, este año, en temas presupuestales, se ha considerado como uno de los mayores retos, pues con el incremento del salario mínimo legal vigente, los gastos fijos que acarrean estas propiedades son los propietarios y residentes de estos inmuebles que deben responder económicamente con estas. En muchos conjuntos, el servicio de seguridad privada representa el gasto más alto dentro del presupuesto anual, lo que impacta directamente en la cuota de administración que se paga mes a mes.
¿Por qué la vigilancia remota se volvió un tema central en las asambleas de conjuntos de propiedad horizontal?
Según la Ley 675 de 2001 que se encarga de regir este tipo de vivienda en Colombia, afirma que el servicio de vigilancia representa entre el 60 % y el 80 % de los costos mensuales de un conjunto residencial y la vigilancia remota surge como una solución económica a esos sobrecostos que pueden tener normalmente estos servicios con los aumentos anuales de ley.
Además, cada año los copropietarios deben aprobar un presupuesto en asamblea que incluya todos los gastos del conjunto, como seguridad, aseo y mantenimiento, de acuerdo con la ley.
En ese contexto, muchas empresas de vigilancia de este sector han empezado a flexibilizar sus servicios y contemplar la vigilancia remota dentro de su oferta comercial, pues esta combina cámaras, control de accesos y monitoreo desde un centro de operaciones, aparece como una opción viable para disminuir costos, cantidad de personal físico en la portería y así optimizar costos.
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¿Cómo funciona la vigilancia remota en los conjuntos residenciales?
Este modelo se basa en un sistema tecnológico que permite supervisar el conjunto a distancia. Incluye cámaras de seguridad, controles digitales de acceso, intercomunicadores y centros de monitoreo que operan las 24 horas del día.
Desde estos centros se pueden verificar visitantes, controlar aperturas de puertas o portones e incluso responder ante incidentes, mientras los residentes interactúan mediante aplicaciones o dispositivos instalados en las porterías.
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¿Cuáles son las preocupaciones que rondan en las copropiedades frente a este modelo de seguridad?
A pesar de las ventajas tecnológicas, son muchos los residentes de este tipo de vivienda que tienen dudas sobre este sistema; una de las principales tiene que ver con la posible reducción de empleos para vigilantes y personal de seguridad que tradicionalmente trabajan en los conjuntos.
Otra de las dudas que pueden surgir en estos escenarios es la capacidad de respuesta y reacción de este sistema de vigilancia ante emergencias, robos o situaciones fortuitas que podrían requerir por obligación la presencia física del encargado de este servicio.
Por eso, en muchas asambleas la discusión no gira solo alrededor del costo, sino también de la percepción de seguridad y la confianza de los residentes, que para este 2026 tiende a ser un panorama por un modelo de vigilancia mixto que combina el tradicional con el tecnológico, buscando equilibrar ahorro y protección para los bolsillos de los residentes de los conjuntos residenciales.













