Renuncia el director de la cárcel de Neiva tras el atentado que cobró la vida de dos víctimas
El director del centro penitenciario de Neiva presentó su renuncia luego del ataque armado que cobró la vida de su hijo de 11 años.

La renuncia Director se dio días después del ataque armado que causó la muerte de su hijo y del subdirector del penal.
Colprensa/Cristian Bayona
La renuncia del director de cárcel de Neiva se confirmó en medio de uno de los episodios más dolorosos que ha vivido el sistema penitenciario en el Huila. Edgar Rodríguez decidió apartarse de su cargo pocos días después del atentado armado en el que perdió la vida su hijo de 11 años, Ismael, en un ataque que también cobró la vida del subdirector del centro carcelario, el coronel Renato Solano.
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Rodríguez había asumido la dirección del penal apenas el 5 de enero. Ocho días después, su vida personal y profesional quedó marcada por una tragedia que aún no ha sido esclarecida por las autoridades. El ataque ocurrió cuando se desplazaba en un vehículo particular junto a Solano y su hijo, con destino al colegio del menor.
¿Por qué renuncio el director de cárcel de Neiva?
La decisión de Edgar Rodríguez de presentar su dimisión fue descrita como irrevocable. La renuncia del director de cárcel de Neiva se dio en un contexto de profundo duelo, luego de que su hijo resultara mortalmente herido en el atentado que iba dirigido contra funcionarios del centro penitenciario.
El ataque no solo acabó con la vida del niño, sino que dejó gravemente herido al coronel Renato Solano, quien falleció días después en una unidad de cuidados intensivos. Ambos viajaban en el mismo vehículo cuando fueron interceptados por hombres armados que abrieron fuego en repetidas ocasiones antes de huir del lugar.
Hasta ahora, no se han reportado capturas ni avances públicos en la investigación, lo que ha generado preocupación entre la ciudadanía y los familiares de las víctimas.
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Un atentado que cobró dos vidas
De acuerdo con la información conocida, los agresores emboscaron el automóvil en el que se movilizaban Rodríguez, su hijo Ismael y el subdirector del penal. Los disparos impactaron al menor y al coronel Solano, quienes fueron trasladados de urgencia a centros médicos. El niño falleció poco después, mientras que el oficial murió tras varios días de atención especializada.
El hecho provocó un fuerte rechazo en Neiva y en distintas regiones del país, no solo por tratarse de funcionarios públicos, sino por la muerte de un menor de edad que no tenía ninguna relación con el conflicto que rodea a los centros carcelarios.
¿Quién era Ismael, victima del atentando en contra del director de cárcel de Neiva?
En declaraciones entregadas antes de su renuncia, Edgar Rodríguez habló del profundo significado que tenía Ismael para su familia. Contó que el niño nació luego de una década de matrimonio y de múltiples oraciones dirigidas a la Virgen de Aránzazu. Para ellos, era un hijo largamente esperado y el motor de su hogar.
El pequeño fue recordado como un niño alegre, lleno de energía y cariño. Su despedida en Neiva estuvo acompañada por una multitud que se sumó al dolor de la familia y a las exigencias de justicia.
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Dolor, luto y una investigación pendiente
Aunque la renuncia del director de cárcel de Neiva representa un cambio administrativo, el caso sigue abierto y sin responsables identificados. La comunidad ha insistido en la necesidad de esclarecer quiénes estuvieron detrás del atentado y cuáles fueron sus motivaciones.
Mientras tanto, la familia de Ismael enfrenta un duelo que, según han expresado, no se supera con facilidad. En medio del dolor, buscan encontrar algo de paz para seguir adelante sin la risa y la presencia del niño que cambió sus vidas.
El ataque dejó en evidencia los riesgos que rodean a quienes trabajan en el sistema penitenciario y, sobre todo, la vulnerabilidad de los menores cuando la violencia irrumpe en la vida cotidiana. La tragedia no solo marcó a una familia, sino que volvió a abrir el debate sobre la seguridad y la protección de quienes están alrededor de funcionarios públicos en Colombia.













