¿Estás preparado para una emergencia? Esto es lo que deberías tener en casa
Los primeros minutos tras una emergencia son fundamentales para proteger la vida y reducir riesgos, por lo que la preparación previa puede marcar la diferencia.
Por: Mariana Molina Bohórquez
Periodista
Contar con un plan familiar de emergencia ayuda a que todos los integrantes del hogar sepan cómo actuar y a dónde dirigirse en caso de una situación inesperada.
Freepik
Un sismo, un incendio, un corte prolongado de energía o una inundación pueden ocurrir en cualquier momento. Estar preparado con un kit de emergencia y un plan familiar puede marcar la diferencia durante las primeras horas mientras llegan los organismos de socorro o se restablecen los servicios básicos.
Lee también: TransMilenio cerrará temporalmente las plataformas 1 y 2 del Portal Américas en julio: así funcionará el servicio
¿Por qué es importante preparar un kit de emergencia?
Las emergencias suelen ocurrir de forma inesperada, por lo que contar con los elementos necesarios en casa permite actuar con mayor tranquilidad y reducir los riesgos para todos los integrantes del hogar.
Organismos como la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Cruz Roja Colombiana recomiendan que cada familia tenga un kit de emergencia listo para afrontar las primeras 72 horas después de un evento como un sismo, un deslizamiento, una inundación o un incendio.
Además de facilitar la atención de lesiones menores, un kit puede ser de gran ayuda cuando se presentan cortes de agua, fallas en el suministro eléctrico o dificultades para acceder a servicios médicos de manera inmediata.
¿Qué debe incluir un botiquín de primeros auxilios?
El botiquín es uno de los elementos más importantes del kit de emergencia. Su función es brindar una atención inicial mientras la persona recibe asistencia médica profesional.
Te puede interesar: ¿Te llaman y cuelgan de inmediato? Así funciona una de las modalidades de estafa más comunes
Entre los implementos básicos que recomiendan las autoridades se encuentran:
- Gasas estériles.
- Vendas de diferentes tamaños.
- Curitas.
- Esparadrapo o cinta microporosa.
- Guantes desechables.
- Tijeras de punta roma.
- Pinzas.
- Termómetro.
- Suero fisiológico.
- Antiséptico para limpiar heridas.
- Tapabocas.
En cuanto a los medicamentos, lo ideal es conservar únicamente aquellos formulados por un profesional de la salud para los integrantes de la familia. También es recomendable revisar periódicamente las fechas de vencimiento y reemplazar los elementos que ya fueron utilizados.
¿Qué otros elementos no pueden faltar en casa?
Un kit de emergencia va mucho más allá del botiquín. Las autoridades recomiendan incluir artículos que permitan afrontar las primeras horas de una eventualidad sin depender de los servicios públicos.
Más noticias: Cursos gratis en Bogotá: así puedes aprender pastelería, manipulación de alimentos y más
Entre ellos están:
- Agua potable suficiente para al menos tres días.
- Alimentos no perecederos como enlatados, barras energéticas o frutos secos.
- Linterna con pilas de repuesto.
- Radio portátil de baterías para mantenerse informado.
- Cargador portátil para el celular.
- Silbato para pedir ayuda si es necesario.
- Dinero en efectivo, ya que los medios electrónicos podrían no funcionar.
- Copias de documentos importantes protegidas en una bolsa impermeable.
- Lista de teléfonos de emergencia y contactos familiares.
Tener estos elementos organizados en un solo lugar facilita encontrarlos rápidamente cuando cada minuto cuenta.
¿Cada cuánto tiempo se debe revisar el kit de emergencia?
Prepararlo una sola vez no es suficiente. Las autoridades aconsejan revisar el kit al menos cada seis meses para verificar que los medicamentos y alimentos no estén vencidos, reemplazar las baterías de los dispositivos, comprobar que la linterna funcione correctamente y actualizar los documentos o números telefónicos si es necesario.
También es recomendable que todos los integrantes de la familia sepan dónde está ubicado el kit y conozcan un plan de acción en caso de una emergencia, incluyendo rutas de evacuación, puntos de encuentro y números de contacto.
Estar preparado no significa esperar que ocurra una emergencia, sino reducir los riesgos y actuar de manera organizada cuando una situación inesperada lo requiera.













