¿A qué edad se puede bañar un gato? Veterinarios lo explican

Bañar a un gato puede ser riesgoso si no se hace correctamente. Conoce cuándo es seguro y cómo proteger su salud.

¿Cuándo se puede bañar un gato? Lo que dicen los veterinarios.

¿Cuándo se puede bañar un gato? Lo que dicen los veterinarios.

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El cuidado de las mascotas genera cada vez más interés entre los hogares colombianos, especialmente cuando se trata de gatos, animales que suelen despertar dudas sobre su higiene. 

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Una de las preguntas más frecuentes entre dueños primerizos es: ¿a qué edad se puede bañar un gato y con qué frecuencia es seguro hacerlo? La respuesta, según especialistas veterinarios, depende de la edad del felino, su estado de salud y la necesidad real del baño.

De acuerdo con expertos en bienestar animal, un gato puede bañarse a partir de las ocho semanas de vida, es decir, cuando ya ha cumplido dos meses.

Antes de esa edad, no se recomienda el baño, ya que los gatitos no han desarrollado completamente la capacidad de regular su temperatura corporal, lo que los expone a riesgos como hipotermia, infecciones respiratorias o estrés severo.

¿Es necesario bañar a los gatos?

A diferencia de los perros, los gatos son animales extremadamente limpios. Pasan varias horas al día acicalándose con su lengua, lo que les permite eliminar suciedad, pelos muertos y olores. Por esta razón, en condiciones normales, no requieren baños frecuentes.

En gatos adultos sanos que viven en interiores, el baño puede ser innecesario durante meses. Algunos especialistas incluso aseguran que hay gatos que nunca necesitan ser bañados a lo largo de su vida, siempre que mantengan una higiene adecuada por sí mismos.

Sin embargo, existen situaciones puntuales en las que el baño sí se vuelve necesario.

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¿Cuándo se recomienda bañar a un gato?

El baño del gato solo se recomienda en situaciones específicas. Por ejemplo, cuando el felino se ensucia con sustancias tóxicas o difíciles de quitar, como aceite, pintura o productos químicos; si presenta pulgas u otros parásitos que requieren tratamiento; cuando tiene problemas de piel diagnosticados por un veterinario; si es un gato mayor, con sobrepeso o movilidad reducida que no puede acicalarse por sí mismo; o cuando vive en exteriores y vuelve con suciedad extrema. 

En todos estos casos, es fundamental realizar el baño con máximo cuidado para no causarle estrés ni daño.

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¿Cómo bañar a un gato?

Los expertos recomiendan seguir una serie de pasos básicos para reducir el estrés y los riesgos durante el baño:

  • Utilizar agua tibia, nunca fría ni caliente.
  • Emplear shampoo exclusivo para gatos; los productos para humanos pueden causar irritaciones graves.
  • Evitar mojar la cabeza directamente.
  • Secar muy bien al animal con toalla y mantenerlo en un ambiente cálido.
  • No usar secadores ruidosos, ya que pueden asustarlo.

Además, se aconseja que el primer baño sea corto y tranquilo, preferiblemente con ayuda de otra persona.

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¿Cada cuánto se debe bañar un gato?

No existe una regla única, pero la mayoría de veterinarios coinciden en que un baño cada dos o tres meses es más que suficiente, siempre y cuando sea necesario. 

En muchos casos, un cepillado regular reemplaza completamente el baño y resulta menos invasivo para el felino.

Forzar baños frecuentes puede provocar estrés, problemas en la piel y alteración del pelaje, advierten los especialistas.

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