¿En qué nivel están los embalses de Bogotá y Cundinamarca antes de la llegada de El Niño?: Así avanza la recuperación del sistema hídrico
Estos importantes embalses del departamento muestran recuperación, mientras las autoridades vigilan el impacto durante el transcurso de este fenómeno climático.
Por: Laura Gutierrez Valbuena
Periodista
Los niveles de los embalses que abastecen a Bogotá y Cundinamarca son monitoreados de forma permanente ante las proyecciones climáticas para los próximos meses.
Colprensa/Álvaro Tavera
La posible formación del fenómeno de El Niño ha vuelto a poner sobre la mesa una de las principales preocupaciones para millones de habitantes de Bogotá y Cundinamarca: el estado de los embalses que garantizan el suministro de agua potable. Tras varios meses marcados por la recuperación de las reservas hídricas, las autoridades ambientales siguen monitoreando de cerca su comportamiento.
Aunque el panorama es más favorable que el registrado durante la crisis hídrica de 2024, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) advierte que el comportamiento climático durante el segundo semestre del año será determinante para conservar y mantener los niveles actuales ante la llegada del fenómeno de El Niño. Por ello, entidades como la CAR y la Empresa de Acueducto de Bogotá insisten en mantener las medidas de ahorro y el consumo responsable del recurso.
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¿Cómo se encuentran los embalses hídricos que abastecen a Bogotá y Cundinamarca tras la llegada del fenómeno del niño?
Los reportes más recientes indican que los embalses del centro del país han mostrado una recuperación sostenida gracias a las lluvias registradas durante junio y a una operación técnica que permitió estabilizar el almacenamiento de agua. En el sistema norte, conformado por Neusa, Sisga y Tominé, las autoridades destacan un comportamiento estable tras el manejo gradual de las descargas.
De igual manera, el Sistema Chingaza, principal fuente de abastecimiento para Bogotá,se registró que pasó del 58,27% al 62,71% de su capacidad, manteniendo los niveles superiores a los observados durante los momentos más críticos de la emergencia hídrica, lo que ofrece un mayor margen de seguridad para afrontar un eventual periodo de menores precipitaciones que ya se encuentra en curso.
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¿Por qué preocupa la llegada del fenómeno de El Niño a Bogotá y Cundinamarca?
El fenómeno de El Niño suele estar asociado con una disminución de las lluvias en buena parte de la región andina, situación que puede acelerar la reducción del volumen almacenado en los embalses si se prolonga durante varios meses.
Aunque los indicadores actuales son más positivos que los de años anteriores, las autoridades ambientales consideran que no es momento de bajar la guardia. La experiencia reciente demostró que una combinación de altas temperaturas, baja precipitación y aumento en el consumo puede afectar rápidamente las reservas de agua, especialmente en sistemas estratégicos como Chingaza.
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¿Qué recomendaciones hacen las autoridades para cuidar el agua?
Las entidades encargadas de la gestión del recurso hídrico coinciden en que la recuperación de los embalses debe ir acompañada de un consumo responsable por parte de la ciudadanía. Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar el desperdicio, reparar fugas, reutilizar el agua cuando sea posible y mantener hábitos de ahorro en los hogares.
Si bien las condiciones actuales ofrecen un panorama más estable para Bogotá y Cundinamarca, el monitoreo continuará durante las próximas semanas para evaluar el impacto que pueda tener la evolución del fenómeno de El Niño sobre las fuentes de abastecimiento. La meta es conservar las reservas y reducir el riesgo de que la región vuelva a enfrentar escenarios de escasez como los vividos recientemente.













