¿Subirán los aranceles para cascos de moto y otros productos? Esto propone el Gobierno para 2026
El Ministerio de Comercio estudia un nuevo esquema de “aranceles inteligentes” que ajustaría los impuestos a importaciones según su impacto en la industria y el empleo.
Por: Paula Lorena Rodríguez Vidarte
Periodista
¿Habrá nuevos aranceles para cascos de motocicleta y otros productos? Lo que plantea el Gobierno en 2026.
Freepik.
El Gobierno colombiano presentó en 2026 un proyecto normativo que busca reformar el sistema arancelario del país. La iniciativa, conocida como el esquema de “aranceles inteligentes”, fue publicada por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo como un proyecto de decreto en consulta pública, lo que significa que todavía no es una ley ni una medida definitiva.

Lee también: Rodrigo Lara será ministro del Interior de Abelardo de la Espriella: ¿Qué funciones tendrá en el nuevo Gobierno?
La propuesta plantea una transformación estructural del sistema actual de aranceles, que pasaría de ser fijo a un modelo dinámico y sectorial. Es decir, los impuestos a las importaciones ya no tendrían una tarifa única permanente, sino que podrían ajustarse (subir, bajar o mantenerse) dependiendo de las condiciones de cada sector económico.
¿En qué consiste exactamente la propuesta de “aranceles inteligentes”?
Según el documento oficial del Ministerio de Comercio, el objetivo del proyecto es establecer un sistema en el que las decisiones arancelarias se basen en criterios técnicos.
Entre estos criterios se encuentra el nivel de producción nacional en cada sector, con el fin de evaluar qué tan fuerte es la industria local frente a la competencia externa.
También se tendrá en cuenta el impacto en el empleo industrial, es decir, cómo las decisiones arancelarias pueden influir en la generación o protección de puestos de trabajo.
Otro factor clave será la dependencia de importaciones, que mide qué tanto necesita el país de productos extranjeros en determinados sectores.
De igual forma, se analizará la capacidad de innovación y competitividad de las empresas nacionales, con el objetivo de fortalecer aquellas industrias que puedan crecer y modernizarse.
Finalmente, el proyecto considera la importancia estratégica de la cadena productiva, priorizando sectores que resulten fundamentales para la economía del país.
Te puede interesar: TransMiCable San Cristóbal inicia movimiento de cabinas y avanza hacia su inicio de operación

Con este modelo, el Gobierno podría modificar los aranceles de manera selectiva por sectores, en lugar de aplicar cambios generales a toda la economía. La medida busca fortalecer la industria nacional y reducir la dependencia de productos importados en áreas consideradas estratégicas.
¿Es una ley aprobada o solo una propuesta?
Es importante aclarar que este proyecto no es una ley aprobada ni un decreto en firme. Actualmente se encuentra en etapa de consulta pública, lo que significa que está abierto a observaciones de ciudadanos, gremios y sectores económicos antes de una decisión final.
Solo después de este proceso el Gobierno podrá definir si el decreto se expide, se modifica o se descarta.
¿Podría afectar a los cascos de moto y otros productos importados?
Aunque el texto no menciona de forma específica productos como cascos de motocicleta, sí establece que bienes importados podrán ser evaluados dentro de categorías industriales más amplias, como manufacturas, autopartes o bienes de consumo.
Esto implica que productos como cascos, motocicletas, repuestos, ropa o tecnología podrían estar sujetos a cambios arancelarios dependiendo del análisis sectorial. Sin embargo, no existe aún una lista oficial de productos con aumentos confirmados.
¿Qué impacto podría tener esta reforma en el mercado?
El Gobierno sostiene que el objetivo del modelo no es encarecer de forma general los productos importados, sino ajustar los aranceles para proteger la industria nacional y fortalecer el empleo. Sin embargo, si la propuesta se aprueba y algunos sectores terminan enfrentando un aumento en los aranceles, ese mayor costo podría trasladarse al precio final de los productos que pagan los consumidores.













